Trabajar desde el Ser y no desde el Hacer es la manera de obtener aquello que buscamos, ya que como imanes atraemos aquello que somos.
Ser dueños de nuestros pensamientos y no esclavos de los mismos es la manera de empezar a conseguir nuestros objetivos ya sean físicos, emocionales, laborales... Aquí empieza el trabajo de prevención o desaceleración del envejecimiento y la consecución del desarrollo de nuestro potencial de salud y atractivo personal, entre otras muchas capacidades.
Nuestro cerebro es neuroplástico, con lo cual es moldeable como nuestra musculatura. Si el cerebro dirige nuestro cuerpo y nosotros queremos un buen físico y un estado de ánimo y salud óptimos, ¿tiene algún sentido dejar al director de la orquesta fuera del concierto?
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